Te encontré sin buscarte;
no sabes mi ser amante
cuantas noches he visto pasar
ahí, esperándote sentado;
mirando entre lo oscuro
los pocos destellos de claridad.
Te encontré inmortalizada
en dulce melodía
cuyas notas de amor impregnada
llena este sentir tan vacío
que tenia esta mi alma agobiada,
desesperada por no saber
si existías o eras mera alegoría
Ser sin rostro pero amado
sin reservas, sin quejas me entrego;
sin más que éste deseo inmenso,
de tenerte como siempre en mis sueños,
tanto así, que mi amor rompió el tiempo
y me hizo como regalo a lo imposible tu dueño.
Te encontré y feliz me siento,
sin importar que tu esencia
sea solo el destello del pasado,
toda tú, mi ser idolatrado,
fuente de inspiración
del cual como loco
y en ilógica situación
me he enamorado.
Sibelius
Inspirado en el Andante del
Concierto para Piano y Orquesta Emperador de Beethoven.