Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te entregas como sol de mi infinito,
divina como fuego atesorado,
humana das tu carne a mi costado
y plena te haces pan de mi apetito.
Te entregas como cuerpo del delito,
querible como pecho enamorado,
celeste me perdonas el pecado
y santa me haces dios si Amor recito.
Desnuda te abalanzas sin permiso
tatuando con tu lengua mi cintura,
trayendo hasta mi lecho el paraíso.
Tangible das vigor a mi estatura
sellando con tu boca el compromiso
de amarnos más allá de esta locura.
divina como fuego atesorado,
humana das tu carne a mi costado
y plena te haces pan de mi apetito.
Te entregas como cuerpo del delito,
querible como pecho enamorado,
celeste me perdonas el pecado
y santa me haces dios si Amor recito.
Desnuda te abalanzas sin permiso
tatuando con tu lengua mi cintura,
trayendo hasta mi lecho el paraíso.
Tangible das vigor a mi estatura
sellando con tu boca el compromiso
de amarnos más allá de esta locura.