lucasmagrassi
Poeta recién llegado
Hoy te entrego mi reflejo malherido;
mi eclipsada desnudez incandescente.
y en la agonía de mi voz impertinente,
te hablo de aquel juicio malparido.
Son tuyos mi pasado y mi futuro,
y los segundos bastardos del presente.
Hoy te entrego mi pasión y mi locura,
y la razón que ocultan mis azares,
y como un dios que llora en los altares,
ruego perdón por mis cordura.
Son tuyas mi guerra y mi armadura,
y la bandera que ondea en manos enemigas.
Hoy te entrego el ultimo de mis alientos;
y la impavidez se desvanece sin guirnaldas,
cuando emerge el viento que a tu nombre,
disfrazado de ausencia, rinde pleitesía.
Aquí, entre paredes y en la avaricia de soles
un vendaval sonámbulo de dulce alevosía
se vuelca en el eco que rompe mis noches.
Tan solo la luz de tu recuerdo,
ahuyenta la penumbra en mis horas insomnes.
Hoy, te entrego esta historia
un limbo de silencios y pronombres,
que no cabe en la razón de tus proverbios.
esta historia que deshilada en los renglones,
donde no caben de tiempo mas adverbios.
mi eclipsada desnudez incandescente.
y en la agonía de mi voz impertinente,
te hablo de aquel juicio malparido.
Son tuyos mi pasado y mi futuro,
y los segundos bastardos del presente.
Hoy te entrego mi pasión y mi locura,
y la razón que ocultan mis azares,
y como un dios que llora en los altares,
ruego perdón por mis cordura.
Son tuyas mi guerra y mi armadura,
y la bandera que ondea en manos enemigas.
Hoy te entrego el ultimo de mis alientos;
y la impavidez se desvanece sin guirnaldas,
cuando emerge el viento que a tu nombre,
disfrazado de ausencia, rinde pleitesía.
Aquí, entre paredes y en la avaricia de soles
un vendaval sonámbulo de dulce alevosía
se vuelca en el eco que rompe mis noches.
Tan solo la luz de tu recuerdo,
ahuyenta la penumbra en mis horas insomnes.
Hoy, te entrego esta historia
un limbo de silencios y pronombres,
que no cabe en la razón de tus proverbios.
esta historia que deshilada en los renglones,
donde no caben de tiempo mas adverbios.