Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Por qué huyes de mí, pequeño niño mimado?
Te comportas como quien oculta una travesura hecha.
Y luego me llamas a gritos buscando protección
Simulador del bien y encarnado en el mal.
Romántico a mil y traidor también.
¿Porque encubres un amor que está al acecho?
Tu paladar sabe a otra y tu acento a cambiado.
Hasta la rutina satírica que antes compartíamos
pasó a ser ahora un simple juego de marionetas.
No escondas lo que ya esta descubierto.
No engañes a la misma Luna que ve tu pecado.
Porque aún en tu ferviente deseo de poseerme
me hastía el ansia de tu engaño.
Saca mejor tu mentira a flote y que perdure tu nombre
como el engañador de mil verdades.
Que más da, si tu encanto se perdió en el escondite
que tu mismo hiciste.