Héctor Horacio Luisi
Poeta asiduo al portal
Una estrella recorre tus mejillas.
Agua cristalina que revela tu emoción.
Que moldea el corazón como el agua y la arcilla,
y de manera sencilla aguza mi comprensión.
Entiendo que te hirió mi rigidez.
Mas ahora puedes ver mi llanto contenido.
Fui un tonto pero adivino, juntos podemos volver.
Y volveremos a ser amantes en nuestro nido.
Mi corazón se encuentra en tus manos.
Como el dueño y su amo esclavo soy de tu amor.
Te estoy pidiendo perdón, te estoy diciendo: “te amo”
Estoy, mi amor asolado, pues he causado el dolor.
Observa la lluvia tras los cristales.
Pronto verás que los males se disipan con el sol.
Verás que pronto el gorrión entonará sus cantares.
Notaré, son cordiales, los cantos cantados con vos.
No permitas que llegue la noche.
Te abrazaré sin reproches, recibiremos un don.
Tú recibirás mi amor, y mi regalo sabido,
será creer que es divino, vivir la vida de a dos.
Agua cristalina que revela tu emoción.
Que moldea el corazón como el agua y la arcilla,
y de manera sencilla aguza mi comprensión.
Entiendo que te hirió mi rigidez.
Mas ahora puedes ver mi llanto contenido.
Fui un tonto pero adivino, juntos podemos volver.
Y volveremos a ser amantes en nuestro nido.
Mi corazón se encuentra en tus manos.
Como el dueño y su amo esclavo soy de tu amor.
Te estoy pidiendo perdón, te estoy diciendo: “te amo”
Estoy, mi amor asolado, pues he causado el dolor.
Observa la lluvia tras los cristales.
Pronto verás que los males se disipan con el sol.
Verás que pronto el gorrión entonará sus cantares.
Notaré, son cordiales, los cantos cantados con vos.
No permitas que llegue la noche.
Te abrazaré sin reproches, recibiremos un don.
Tú recibirás mi amor, y mi regalo sabido,
será creer que es divino, vivir la vida de a dos.
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