luisojedas
Poeta asiduo al portal
Hubo un momento en que los juguetes dejaron de saltar,
se quedaron mirando el hongo atómico que se proyectaba sobre la pared,
era una gran sombra china, una funesta función de media tarde.
Intenté con mis manos reflejar algo distinto,
pero no pude de verdad no pude, ellos se dieron cuenta
que era el holocausto, no había tiempo para refugiarse en los bunkers
y se derritieron frente a mis ojos.
Te extraño en especial al atardecer, cuando veo de nuevo las sombras,
y el bombardeo se deja caer sobre la ciudad,
escondo mis manos debajo de la mesa tirito.
se quedaron mirando el hongo atómico que se proyectaba sobre la pared,
era una gran sombra china, una funesta función de media tarde.
Intenté con mis manos reflejar algo distinto,
pero no pude de verdad no pude, ellos se dieron cuenta
que era el holocausto, no había tiempo para refugiarse en los bunkers
y se derritieron frente a mis ojos.
Te extraño en especial al atardecer, cuando veo de nuevo las sombras,
y el bombardeo se deja caer sobre la ciudad,
escondo mis manos debajo de la mesa tirito.