Te lo aseguro

Alfredo Grajales Sosa

Poeta que considera el portal su segunda casa
Ve, regrésate a su lado
esto no vale la pena,
es por demás esta escena
yo también ya estoy cansado.
Ya demasiado he rogado
pero a ti, nada te agrada,
para mí no tienes nada
que no sea tu desprecio,
y ya ves, he sido un necio:
mendingando una mirada.


Si permanecí callado
y nunca pude dejarte,
ha sido por tanto amarte
aunque me hayas humillado.
A mi amor acribillado
jugando siempre conmigo:
para tus penas fui abrigo,
de tu vanidad, sustento,
para tu orgullo, alimento:
aún así te bendigo.


De verdad, no te maldigo
por mi Dios te lo aseguro,
mi amor tuviste seguro
de corazón te lo digo.
Al despreciarte consigo
mi pobre alma se envenene,
que rencor nuca almacene
pues te amo más que a mi vida,
en mí te llevo adherida:
y el corazón te sostiene.
 
Ve, regrésate a su lado
esto no vale la pena,
es por demás esta escena
yo también ya estoy cansado.
Ya demasiado he rogado
pero a ti, nada te agrada,
para mí no tienes nada
que no sea tu desprecio,
y ya ves, he sido un necio:
mendingando una mirada.


Si permanecí callado
y nunca pude dejarte,
ha sido por tanto amarte
aunque me hayas humillado.
A mi amor acribillado
jugando siempre conmigo:
para tus penas fui abrigo,
de tu vanidad, sustento,
para tu orgullo, alimento:
aún así te bendigo.


De verdad, no te maldigo
por mi Dios te lo aseguro,
mi amor tuviste seguro
de corazón te lo digo.
Al despreciarte consigo
mi pobre alma se envenene,
que rencor nuca almacene
pues te amo más que a mi vida,
en mí te llevo adherida:
y el corazón te sostiene.
Bello poema de amor nos dejas
Un placer leerte
Saludos

Alfonso espinosa
 
Penas y tristezas de una amor que aún duele porque a pesar de los males sigue grabado a fuego en el corazón de estas magníficas décimas. Un placer pasar por su bella poesía, reciba mi más cordial saludo.
 
Ve, regrésate a su lado
esto no vale la pena,
es por demás esta escena
yo también ya estoy cansado.
Ya demasiado he rogado
pero a ti, nada te agrada,
para mí no tienes nada
que no sea tu desprecio,
y ya ves, he sido un necio:
mendingando una mirada.


Si permanecí callado
y nunca pude dejarte,
ha sido por tanto amarte
aunque me hayas humillado.
A mi amor acribillado
jugando siempre conmigo:
para tus penas fui abrigo,
de tu vanidad, sustento,
para tu orgullo, alimento:
aún así te bendigo.


De verdad, no te maldigo
por mi Dios te lo aseguro,
mi amor tuviste seguro
de corazón te lo digo.
Al despreciarte consigo
mi pobre alma se envenene,
que rencor nuca almacene
pues te amo más que a mi vida,
en mí te llevo adherida:
y el corazón te sostiene.
Así se dice amigo Alfredo, las cartas sobre la mesa, muy bueno me encanto leerte y como siempre mi admiración, un abrazote.
 
Penas y tristezas de una amor que aún duele porque a pesar de los males sigue grabado a fuego en el corazón de estas magníficas décimas. Un placer pasar por su bella poesía, reciba mi más cordial saludo.
Asi es mi querido amigo, apesar de las circunstancias, aún sigue doliendo ese amor
ya que la llevo grabada en la piel.
Siempre grato recibir tu amable visita y comentario, saludos
 
Así se dice amigo Alfredo, las cartas sobre la mesa, muy bueno me encanto leerte y como siempre mi admiración, un abrazote.

Mi querida amiga y compañera, un gusto enorme primero volver a saber de ti y por supuesto
agradecer infinitamente tu amable visita y no menos comentario.
Dios slargue tus días en gran manera, saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba