marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te observo entre los trigales del océano,
jugando la sal en tu cuerpo
y bordando el mar tu juego.
Uno a uno ato mis deseos,
completo la red,
y volteo hacia la orilla.
Camino lento…,
dejándote ausentar con el silencio.
Desato mis botones,
aquel ruido sorprende en tu vista,
giras hacia el infinito y caminas hacia mí.
Entro al mar y para completarme sirena
dejo soltar mis cabellos,
desato mi desnudez
agudizo tus aguas.
Y nadas coquetamente en mis ojos,
besas mi cuello,
sorteas tus manos en mis muslos
y esperas mis redes.
Ataco sorpresa,
delito del mejor suspiro en mi oído,
perfilas como la mejor presa,
y te unes a mí…
Para enardecerte bajo mis mallas,
ocultarte en mi abrazo,
y cerrar las tapas de nuestra cama.
]jugando la sal en tu cuerpo
y bordando el mar tu juego.
Uno a uno ato mis deseos,
completo la red,
y volteo hacia la orilla.
Camino lento…,
dejándote ausentar con el silencio.
Desato mis botones,
aquel ruido sorprende en tu vista,
giras hacia el infinito y caminas hacia mí.
Entro al mar y para completarme sirena
dejo soltar mis cabellos,
desato mi desnudez
agudizo tus aguas.
Y nadas coquetamente en mis ojos,
besas mi cuello,
sorteas tus manos en mis muslos
y esperas mis redes.
Ataco sorpresa,
delito del mejor suspiro en mi oído,
perfilas como la mejor presa,
y te unes a mí…
Para enardecerte bajo mis mallas,
ocultarte en mi abrazo,
y cerrar las tapas de nuestra cama.