NiñaSanctuary
Poeta adicto al portal
Te pedí al Universo
tantas noches envuelta en lágrimas,
tantas madrugadas con dolor de alma,
sin paz, sin sueños, sin valor.
Te pedí al Sol, te pedí a Dios,
mientras me desbarataba
en el ácido torrente de un amor
que no era amor, era una llaga...
Te pedí con los ojos cerrados
con los labios apretados,
con el cuerpo doblado,
con mis miedos desenfundados;
anclada a la última roca
de la esperanza moribunda,
te pedí y el Cielo, en un momento
me dejó probar tu boca.
Te pedí y ahora aquí estás
y no sé si correr, no sé si saltar,
si gritar, si ceder
o si dejar de soñar;
no sé si tocarte,
pues no te voy a soltar,
no sé si ilusionarme
porque no te voy a olvidar.
Te pedí y en un instante
el color a mi vida volvió
cuando supe por fin que eras tú
la dulce luciérnaga que iluminó
mi paso en el sendero al Paraíso,
al refugio cálido y perfecto
en el latido misericordioso y mágico
que me cobija dentro de tu corazón.
N.S. 8 Septiembre 2016
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