scarlata
Poeta veterano en el portal.
Te quería y eras blanco,
como los acertijos en las noches de fuego.
Jugaba al juego de quererte,
mientras los semáforos denunciaban
la costumbre anodina de los martes.
Mis palabras sabían todo de tí.
Y también de las cosas.
Reincidía mi amor en los nombres,
fértil en la espera de las esquinas.
Ropa sin estrenar,
espiando, desde el armario,
la llegada de los domingos.
Así era mi amor, paciente.
Inútil, tal vez,
blanco como las sábanas tendidas al sol.
Y yo, créeme, te quería.
Aunque las tardes no olieran a marzo.
como los acertijos en las noches de fuego.
Jugaba al juego de quererte,
mientras los semáforos denunciaban
la costumbre anodina de los martes.
Mis palabras sabían todo de tí.
Y también de las cosas.
Reincidía mi amor en los nombres,
fértil en la espera de las esquinas.
Ropa sin estrenar,
espiando, desde el armario,
la llegada de los domingos.
Así era mi amor, paciente.
Inútil, tal vez,
blanco como las sábanas tendidas al sol.
Y yo, créeme, te quería.
Aunque las tardes no olieran a marzo.