Junio te arrancó
de mi manos
con una de sus brisas.
Sufro tu lejanía
manchando de desconsuelo
los caminos que sin rumbo
me llevan a ningua parte.
Te recuerdo,
te recuerdo libre
pero mía.
No acepto la algarabía
de otras risas.
Sólo beberé lágrimas
si manan de tus tristezas.