eralda
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te recuerdo
en noches como éstas
en las que el viento
me trae a la memoria
el sabor
de tus besos.
En ti quise saberlo
todo
y a la vez no saber nada.
Esta vez
me sorprendo
sin dolor alguno,
será la madurez
o que me miro
con tanto amor
que no me detengo
en historias nubladas,
o que me hizo tanto daño
que rebasó el cupo
y ya no me queda
más dolor
para sufrirte.
Porque aquellos días
te sufrí en el aire,
en la piel
en el silencio,
en los gestos mudos
en el adiós
sin forma definida;
te sufrí en todo
lo que tú me dabas
para que te sufriera.
Hoy ya no sufro ,
ya lo sufrí todo
y se acabó
en ti el sufrimiento.
Ahora es tiempo
de olvido cierto,
sereno,
sin ningún tipo de amargura
en la boca.
en noches como éstas
en las que el viento
me trae a la memoria
el sabor
de tus besos.
En ti quise saberlo
todo
y a la vez no saber nada.
Esta vez
me sorprendo
sin dolor alguno,
será la madurez
o que me miro
con tanto amor
que no me detengo
en historias nubladas,
o que me hizo tanto daño
que rebasó el cupo
y ya no me queda
más dolor
para sufrirte.
Porque aquellos días
te sufrí en el aire,
en la piel
en el silencio,
en los gestos mudos
en el adiós
sin forma definida;
te sufrí en todo
lo que tú me dabas
para que te sufriera.
Hoy ya no sufro ,
ya lo sufrí todo
y se acabó
en ti el sufrimiento.
Ahora es tiempo
de olvido cierto,
sereno,
sin ningún tipo de amargura
en la boca.
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