Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Dejamos en el estante el contrato y las llaves
pero no doblamos ni dejamos la manta de abrigo,
de alguna manera intuimos, que pasarías frio
y dejamos señales despistadas para tú regresar...
No sonaban ya los ruidos habituales
ni entraba el sol por tu ventana ,
nadie recogió tus sábanas
y la vida quedó suspendida en metales...
Se vistieron de pena las paredes
seguía sonando tu balada,
quisimos olvidar y descansar
de las tardes llenas de guadañas.
Sonará la campana que descalce
los tiempos en armarios guardados,
quizá un día descubras, lo deseo,
que te seguimos esperando en casa.
Rosario de Cuenca Esteban
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