Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
TE SEGUIRÍA MIRANDO
Bella entre las bellas, tú,
la pausa en mi camino con entornadora mirada.
Te vi, de lejos, disminuir mi imagen
hasta caber en tu bolsillo,
hasta danzar en tu dulzura
y en tu pulsera de plata.
Pero mirabas, distante,
tu propia sombra enmohecerse;
asegurarse de que estabas allí
columpiándote en los sueños.
Tanta poesía llevo para ti
que derramo en la calle,
sin embargo, sobre ti no cae,
es lo que quisiera.
No sé si te hablé
pero sí que podría morir
si no me miras.
El poeta moriría si cayese la luna
pero desde el fango de sus trozos todavía
te seguiría mirando.
De Amores Primigenios, inéditos 1.993 - 1.998
Bella entre las bellas, tú,
la pausa en mi camino con entornadora mirada.
Te vi, de lejos, disminuir mi imagen
hasta caber en tu bolsillo,
hasta danzar en tu dulzura
y en tu pulsera de plata.
Pero mirabas, distante,
tu propia sombra enmohecerse;
asegurarse de que estabas allí
columpiándote en los sueños.
Tanta poesía llevo para ti
que derramo en la calle,
sin embargo, sobre ti no cae,
es lo que quisiera.
No sé si te hablé
pero sí que podría morir
si no me miras.
El poeta moriría si cayese la luna
pero desde el fango de sus trozos todavía
te seguiría mirando.
De Amores Primigenios, inéditos 1.993 - 1.998
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