Rudolf
Poeta recién llegado
Estás en mis sueños
y en los ratos que no duermo
me acompañas siempre
tímida dama
ama de la risa
de la pasión
de la entrega
preciosa compañera
soberana de mi alma
estás en mi con tu risa
con tu voz que me consuela
con la calma de tu paso
y tu abrazo que desvela
me cubres de emoción
con sólo traer un recuerdo
me llenas y me ocupas
sin tocar aún mi cuerpo
Estás en mi siempre
mujer fugada
aunque no te posea
ni jamás se hayan cruzado
tu mirada
y mi paciente calma
y en los ratos que no duermo
me acompañas siempre
tímida dama
ama de la risa
de la pasión
de la entrega
preciosa compañera
soberana de mi alma
estás en mi con tu risa
con tu voz que me consuela
con la calma de tu paso
y tu abrazo que desvela
me cubres de emoción
con sólo traer un recuerdo
me llenas y me ocupas
sin tocar aún mi cuerpo
Estás en mi siempre
mujer fugada
aunque no te posea
ni jamás se hayan cruzado
tu mirada
y mi paciente calma