Rosa Reeder
Poeta que considera el portal su segunda casa
De mis labios se guarda el empeño
y se esfuma la herida
quedando del alma fugitiva.
Cautivo de mis deseos
preso de mis anhelos
enjaulo tu figura
y es mi destino tus besos.
Empujo la rima
y la brindo a tus pies
a tu semblante elegido
ya de mi vida tejido.
Denuncio tu lejana presencia
quedando como penitencia
una cadena en mi corazón
para que jamás logres escapar
de mi alma mi amor.
Rosa Reeder
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