wilson yupanqui
Poeta asiduo al portal
Te vás.
Necesito estar a solas
aislarme del mundo entero,
que nadie vea mi dolor
que nadie sepa de mi quebranto.
Aquella noche, la última que te vería,
levantando los ojos
hollados por las lágrimas,
comprendí con tu silencio
lo que no supiste decir con tus palabras.
Duele, verdad que duele,
saber que ahora te he perdido para siempre,
que no soy ni la sombra
del loco aquel, a quién amaste intensamente.
No voy a hacer un drama
admito con dolor, que se acabó;
pero de la forma en que se quisieron nuestros corazones:
¿Sabes tú, donde el amor quedó?
Te vás y solo dejas en mi, desolación,
destrozada mi vida por completo
muerta de un solo puñal la ilusión,
un dolor que crece con los días
un adiós, al que no encuentro explicación...
No lo entiendo...
¿Cómo es que de pronto el amor murió,
la pasión que nos unía
el motivo que a diario me impulsó?
¿Es que acaso nada era real
todo fue una mentira?
¿Por qué entonces dejaste crecer este sentimiento
planear nuestra felicidad,
si sabías que te irías?
Esta tristeza yo no lo merecía.
No se que hacer ahora
quizá empezar otra etapa de mi vida,
aprendiendo a vivir sin ti, con el alma herida
y por compañía la cruel soledad.
Cómo diablos iba a imaginar
que cuando más amor te daba
te ibas a marchar,
dejándome sin ningún remordimiento
con el corazón, hecho pedazos.
Necesito estar a solas
aislarme del mundo entero,
que nadie vea mi dolor
que nadie sepa de mi quebranto.
Aquella noche, la última que te vería,
levantando los ojos
hollados por las lágrimas,
comprendí con tu silencio
lo que no supiste decir con tus palabras.
Duele, verdad que duele,
saber que ahora te he perdido para siempre,
que no soy ni la sombra
del loco aquel, a quién amaste intensamente.
No voy a hacer un drama
admito con dolor, que se acabó;
pero de la forma en que se quisieron nuestros corazones:
¿Sabes tú, donde el amor quedó?
Te vás y solo dejas en mi, desolación,
destrozada mi vida por completo
muerta de un solo puñal la ilusión,
un dolor que crece con los días
un adiós, al que no encuentro explicación...
No lo entiendo...
¿Cómo es que de pronto el amor murió,
la pasión que nos unía
el motivo que a diario me impulsó?
¿Es que acaso nada era real
todo fue una mentira?
¿Por qué entonces dejaste crecer este sentimiento
planear nuestra felicidad,
si sabías que te irías?
Esta tristeza yo no lo merecía.
No se que hacer ahora
quizá empezar otra etapa de mi vida,
aprendiendo a vivir sin ti, con el alma herida
y por compañía la cruel soledad.
Cómo diablos iba a imaginar
que cuando más amor te daba
te ibas a marchar,
dejándome sin ningún remordimiento
con el corazón, hecho pedazos.
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