aniksun
Poeta adicto al portal
Caminando por tu piel
amamanté el recuerdo
de esas letras escritas
a sangre y fuego.
Tropecé y caí,
torpe y ciego,
al barranco de tus ojos
y al poder de tu cabello.
Triste figura de papel
de la que bebí sediento,
derrotado y dormido
te entregué mi cuerpo.
Las lágrimas se secaron
de su manatial virgen,
ya no se ocultan los sueños,
ya no se ríen.
El adiós fue efimero,
el reencuentro fugaz;
el tiempo no lo cura todo...
el tiempo no es eficaz.
amamanté el recuerdo
de esas letras escritas
a sangre y fuego.
Tropecé y caí,
torpe y ciego,
al barranco de tus ojos
y al poder de tu cabello.
Triste figura de papel
de la que bebí sediento,
derrotado y dormido
te entregué mi cuerpo.
Las lágrimas se secaron
de su manatial virgen,
ya no se ocultan los sueños,
ya no se ríen.
El adiós fue efimero,
el reencuentro fugaz;
el tiempo no lo cura todo...
el tiempo no es eficaz.