Claro que no sabes de mí.
Con costos me has visto por ahí.
Si, mi alma has impactado
Con esos ojos de niño alado.
Los ángeles tejen
La línea de nuestra mirada,
Y hacen que se despeje
Mi mente sobrecargada.
Siempre he de esconder
Esta pueril bobada
Que me hace enloquecer
Y permanecer inutilizada.
Pues te veo como si fueras un mar
Cuyas aguas son sagradas.
Tan sagradas que para nadar
Tendría que pagar con mil plegarias.
Diariamente te observo
Como quien mira una escultura
En la que no cabe ningún verbo
Más que conservar su altura.
Y es que te miro,
Te miro, simplemente.
Tontamente suspiro
Y río patéticamente.
Todo ese encanto
Flota en mi corazón
Aun cuando nuestro canto
Se fusione con el de todos
En una misma canción.
Te veo, te miro, te observo,
Y nunca te tendré
Con costos me has visto por ahí.
Si, mi alma has impactado
Con esos ojos de niño alado.
Los ángeles tejen
La línea de nuestra mirada,
Y hacen que se despeje
Mi mente sobrecargada.
Siempre he de esconder
Esta pueril bobada
Que me hace enloquecer
Y permanecer inutilizada.
Pues te veo como si fueras un mar
Cuyas aguas son sagradas.
Tan sagradas que para nadar
Tendría que pagar con mil plegarias.
Diariamente te observo
Como quien mira una escultura
En la que no cabe ningún verbo
Más que conservar su altura.
Y es que te miro,
Te miro, simplemente.
Tontamente suspiro
Y río patéticamente.
Todo ese encanto
Flota en mi corazón
Aun cuando nuestro canto
Se fusione con el de todos
En una misma canción.
Te veo, te miro, te observo,
Y nunca te tendré