Tema Bucólico 1 (Cada vez que decide amanecer)

Ramon bonachi

Poeta que considera el portal su segunda casa
CADA VEZ QUE DECIDE AMANECER (Décimas Heroicas)
Fotografía y poema Ramón Bonachi.
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Cada vez que decide amanecer
todo en mí se rodea de ternura,
y la paz que a mi lado es limpia y pura
la disfruto, la veo florecer .
En el monte las rocas suelen ser
de mármol cuando el sol las acalora,
el jilguero con voz arrolladora
vuela libre y saluda al nuevo día,
es tan grato sentir su melodía
que el reloj inclusive se demora.

Ni el silencio se atreve a molestarse,
solo el agua susurra en el torrente,
ni siquiera este cielo es diferente
cuando suelen las nubes violentarse.
Y la ermita, que nunca osó quejarse
sigue estando por Dios bien abrigada,
bien abierta parece estar la entrada
esperando que llegue el peregrino,
rodeada de paz y de algún pino
solo está por la sierra acompañada.

El ocaso se asoma con firmeza
y me anuncia la pronta recogida,
la luna sale siempre sumergida
en un halo de clásica tristeza.
El caracol levanta la cabeza
y va en busca del grillo cuando canta,
la negra oscuridad al fin se implanta
y esconde sin piedad las cosas bellas,
mas la radiante luz de las Estrellas
otra vez mis placeres agiganta.
 
Última edición:
Muy prolijos endecasílabos, estimado Ramón, en estas décimas dedicadas a los crepúsculos (amaneceres y ocasos, por lo que veo). Interesante eso que dices de que los relojes se demoran; Nietzsche tiene un capítulo en «Así hablaba Zaratustra» llamado «La hora más lenta», dedicado al ocaso. Parece que el reloj se detuviera para que el tiempo fluya en el suavísimo cambio de colores del crepúsculo, en esa mágica hora en que el sol se inmola para dar lugar al humilde esplendor de las estrellas.
abrazo
Jorge
En el cuarto verso de la tercera décima ha patinado tu dedo escribiendo «um» en lugar de «un».
 
Última edición:
CADA VEZ QUE DECIDE AMANECER (Décimas Heroicas)
Fotografía y poema Ramón Bonachi.
ee7722e.jpeg


Cada vez que decide amanecer
todo en mí se rodea de ternura,
y la paz que a mi lado es limpia y pura
la disfruto, la veo florecer .
En el monte las rocas suelen ser
de mármol cuando el sol las acalora,
el jilguero con voz arrolladora
vuela libre y saluda al nuevo día,
es tan grato sentir su melodía
que el reloj inclusive se demora.

Ni el silencio se atreve a molestarse,
solo el agua susurra en el torrente,
ni siquiera este cielo es diferente
cuando suelen las nubes violentarse.
Y la ermita, que nunca osó quejarse
sigue estando por Dios bien abrigada,
bien abierta parece estar la entrada
esperando que llegue el peregrino,
rodeada de paz y de algún pino
solo está por la sierra acompañada.

El ocaso se asoma con firmeza
y me anuncia la pronta recogida,
la luna sale siempre sumergida
en um halo de clásica tristeza.
El caracol levanta la cabeza
y va en busca del grillo cuando canta,
la negra oscuridad al fin se implanta
y esconde sin piedad las cosas bellas,
mas la radiante luz de las Estrellas
otra vez mis placeres agiganta.





Has hecho algo maravilloso Ramón, mis mas sinceras felicitaciones; te pido disculpas por no haber podido corresponder como debiera, quizás se me ocurra algo en el tiempo que queda, pero ando de verdad muy baja de inspiración y el tema bucólico me es de difícil abordaje, por eso te he dejado algo que hice en un ejercicio poético de rimas provenzales con el deseo de que no desentone de tu propuesta y con todo mi respeto por tu bella obra. Espero que la musa se me presente, mejor sería el duende pero ya eso es mucho pedir. Te felicito por la perfección de tu trabajo y por tu inspiración.
Un fuere abrazo.
Isabel
 
Muy prolijos endecasílabos, estimado Ramón, en estas décimas dedicadas a los crepúsculos (amaneceres y ocasos, por lo que veo). Interesante eso que dices de que los relojes se demoran; Nietzsche tiene un capítulo en «Así hablaba Zaratustra» llamado «La hora más lenta», dedicado al ocaso. Parece que el reloj se detuviera para que el tiempo fluya en el suavísimo cambio de colores del crepúsculo, en esa mágica hora en que el sol se inmola para dar lugar al humilde esplendor de las estrellas.
abrazo
Jorge
En el cuarto verso de la tercera décima ha patinado tu dedo escribiendo «um» en lugar de «un».
Gracias como siempre Jorge, por tu comentario y por el desliz, tengo los dedos muy grandes jajajajaja, un abrazo.
 
Has hecho algo maravilloso Ramón, mis mas sinceras felicitaciones; te pido disculpas por no haber podido corresponder como debiera, quizás se me ocurra algo en el tiempo que queda, pero ando de verdad muy baja de inspiración y el tema bucólico me es de difícil abordaje, por eso te he dejado algo que hice en un ejercicio poético de rimas provenzales con el deseo de que no desentone de tu propuesta y con todo mi respeto por tu bella obra. Espero que la musa se me presente, mejor sería el duende pero ya eso es mucho pedir. Te felicito por la perfección de tu trabajo y por tu inspiración.
Un fuere abrazo.
Isabel
Gracias Isabel, si lo has hecho, me he leído tu poema y lo he disfrutado , es buenísimo, ademas compuesto con unas estrofas difíciles, gracias por participar besitos y abrazos.
 

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