Ibamos los dos juntos por el sendero de las ilusiones, bajo un inquieto cielo de estrellas titilantes.
Tu cuerpo tembloroso de afán y de alegria se ceñia a mi cuerpo,
y tu mano temblorosa apretaba la mía.
Las estrellas temblaban en el cielo infinito,
y en el prado verdinegro temblaban unos lirios.
Te estreché fuertemente,
y temblaron tus senos junto a mi ardor primero. Enlacé con mis labios tu boca purpurina, y temblaron tus labios.
Temblaron tambien las luciérnagas
en la noche infnita;
temblabamos los dos...
Los aromos del cerro
destilaban su oro sobre nuestros amores,
y ellos tambien temblaban.
Hoy amo tu alegria
y tiemblo al sentir tu ausencia,
acaso tambien tiembles con el
recuerdo mio.
Tal vez tiemblas
al lado de tu ardor apagado.
Voy amando la tristeza de tu ausencia y mi pena, y el recuerdo incitante de tu boca
de fresa.
Yo quisiera ser humo
para desvanecerme en un postrer temblor,
y que nadie vislumbre la amargura de este
amor sin amor.
Tu cuerpo tembloroso de afán y de alegria se ceñia a mi cuerpo,
y tu mano temblorosa apretaba la mía.
Las estrellas temblaban en el cielo infinito,
y en el prado verdinegro temblaban unos lirios.
Te estreché fuertemente,
y temblaron tus senos junto a mi ardor primero. Enlacé con mis labios tu boca purpurina, y temblaron tus labios.
Temblaron tambien las luciérnagas
en la noche infnita;
temblabamos los dos...
Los aromos del cerro
destilaban su oro sobre nuestros amores,
y ellos tambien temblaban.
Hoy amo tu alegria
y tiemblo al sentir tu ausencia,
acaso tambien tiembles con el
recuerdo mio.
Tal vez tiemblas
al lado de tu ardor apagado.
Voy amando la tristeza de tu ausencia y mi pena, y el recuerdo incitante de tu boca
de fresa.
Yo quisiera ser humo
para desvanecerme en un postrer temblor,
y que nadie vislumbre la amargura de este
amor sin amor.