Apta para menores de 18 años
Entre la sutil sensualidad
escondida en mi sotana negra
llevo rezos, reclamos y quejas.
¿ Como mujer qué eliges:
Hábito en celaje
u hombre sin destino ni ropage?
Largo es el camino; larga la espera
para que escojas el beso
de lo que me queda de hombre
en esta pasional quimera.
A Diós lo que es de Diós
y al césar lo que es del césar.
De la mujer me gusta
el hondo caminar por el desierto,
su corazón palpitante,
sol naciente entre los montes
que, de tan solemne amante,
inclina el porte de su tallo
entre su vida y la muerte.
No cabe el humor,
solo el amor o el tormento
en su caminar prudente.
por eso su corola abierta
de besos de cicuta;
por si el azaroso destino
tienta la suerte
y en oscura gruta
llega a asomarse el olvido.
Poco a poco te adormece,
para quedar atrapado
y con vaivén te mece
en su apretada flor:
Apresurado desvelo
de alucinación y placer
entre carnosos y suaves
sépalos de terciopelo.
Entre la sutil sensualidad
escondida en mi sotana negra
llevo rezos, reclamos y quejas.
¿ Como mujer qué eliges:
Hábito en celaje
u hombre sin destino ni ropage?
Largo es el camino; larga la espera
para que escojas el beso
de lo que me queda de hombre
en esta pasional quimera.
A Diós lo que es de Diós
y al césar lo que es del césar.
De la mujer me gusta
el hondo caminar por el desierto,
su corazón palpitante,
sol naciente entre los montes
que, de tan solemne amante,
inclina el porte de su tallo
entre su vida y la muerte.
No cabe el humor,
solo el amor o el tormento
en su caminar prudente.
por eso su corola abierta
de besos de cicuta;
por si el azaroso destino
tienta la suerte
y en oscura gruta
llega a asomarse el olvido.
Poco a poco te adormece,
para quedar atrapado
y con vaivén te mece
en su apretada flor:
Apresurado desvelo
de alucinación y placer
entre carnosos y suaves
sépalos de terciopelo.
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