Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tengo ganas de rondar por entre tus faldas
y hacer que éstas se encumbren junto a mis sueños,
tengo ganas de robarte un beso
y que el latido de tus labios se queden eternos,
tengo ganas de bailar en tus pupilas
hasta que mis parpados se cansen de mirar,
tengo ganas de bañarte
haciendo de las pompas suspiros en el aire.
Tengo ganas, tantas ganas,
que mi espíritu se haga lacio
para suspenderme en el tiempo
y desde ahí hacerme aire
para colarme natural por tu nariz,
dejándome respirar hasta bullir tu sangre.
Tengo unas ganas,
de conspirar hermoso,
para agasajarte con velas,
que van encendiendo tu apetito,
y dejarse chorrear exquisito,
para dejar lánguida la pulpa,
que descansará perfecto haciendo nido.
Las ganas que tengo,
de que seas mar y yo gota
para sumergirme húmedo hasta dentro
y acariciar las estrellas
a ver si se deja atraer una,
para anclarla en tu vientre,
y que surja la fruta,
que ha de traer mis versos.
De deseos se muestran mis ganas
a ver si consuelas mis apetitos,
que los he traído sugerentes, diáfanos, abiertos,
esperando transformarlos en sentidos,
sentidos sueños escondidos que se habían quedado dormidos,
y que en un piz paz,
los has despertado de su encanto .
y hacer que éstas se encumbren junto a mis sueños,
tengo ganas de robarte un beso
y que el latido de tus labios se queden eternos,
tengo ganas de bailar en tus pupilas
hasta que mis parpados se cansen de mirar,
tengo ganas de bañarte
haciendo de las pompas suspiros en el aire.
Tengo ganas, tantas ganas,
que mi espíritu se haga lacio
para suspenderme en el tiempo
y desde ahí hacerme aire
para colarme natural por tu nariz,
dejándome respirar hasta bullir tu sangre.
Tengo unas ganas,
de conspirar hermoso,
para agasajarte con velas,
que van encendiendo tu apetito,
y dejarse chorrear exquisito,
para dejar lánguida la pulpa,
que descansará perfecto haciendo nido.
Las ganas que tengo,
de que seas mar y yo gota
para sumergirme húmedo hasta dentro
y acariciar las estrellas
a ver si se deja atraer una,
para anclarla en tu vientre,
y que surja la fruta,
que ha de traer mis versos.
De deseos se muestran mis ganas
a ver si consuelas mis apetitos,
que los he traído sugerentes, diáfanos, abiertos,
esperando transformarlos en sentidos,
sentidos sueños escondidos que se habían quedado dormidos,
y que en un piz paz,
los has despertado de su encanto .