coral
Una dama muy querida en esta casa.
Tengo mi corazón indefenso
Cuando creo que el dolor
Ya no suenan melodías
de esas citaras divinas
y volando por el aire
va esparcida mi agonía.
Siempre digo y digo siempre
mi corazón es un guerrero,
pero vienen las borrascas
dejando heridas en mi pecho.
¡Me da rabia, me contengo!
me debato entre risas pero sólo
sé que estoy ocultando el sufrimiento,
queriendo desgarrar con mis uñas
cual felina defendiendo
este pedazo de vida para no hundirme
en el fatídico averno.
Rueda el tiempo, como en la ruleta
de juegos, no me enredo, porque
siempre he sabido jugar
con el minutero
No he ganado sí... muy cierto...
Pero seguiré jugando hasta agotar
mi último aliento... para ganar
la partida y ¡ganarle al sufrimiento!
Cuando creo que el dolor
está durmiendo, me golpean
las olas y el viento dejando
mi corazón indefenso.
las olas y el viento dejando
mi corazón indefenso.
Ya no suenan melodías
de esas citaras divinas
y volando por el aire
va esparcida mi agonía.
Siempre digo y digo siempre
mi corazón es un guerrero,
pero vienen las borrascas
dejando heridas en mi pecho.
¡Me da rabia, me contengo!
me debato entre risas pero sólo
sé que estoy ocultando el sufrimiento,
queriendo desgarrar con mis uñas
cual felina defendiendo
este pedazo de vida para no hundirme
en el fatídico averno.
Rueda el tiempo, como en la ruleta
de juegos, no me enredo, porque
siempre he sabido jugar
con el minutero
No he ganado sí... muy cierto...
Pero seguiré jugando hasta agotar
mi último aliento... para ganar
la partida y ¡ganarle al sufrimiento!
Prudencia Arenas
Coral
Coral