Buenas, soy nuevo en el foro. Aquí teneis un poema para empezar. De amor, como no.
Tengo tu piel, ahora, la tengo.
Tu mirada, ahora la siento, aquí.
Aquí en estas soledades.
Donde no hay mejor milagro
que este escondite,
que es de olor de brillo tenue.
Es de suaves cambios en el aire.
Ésta cueva de fronteras moldeadas
poco a poco; casi nada.
Donde no hay bruma indeseada,
ni brillo que moleste.
Aquí me tienes, nos tenemos.
La maravilla de sentir el abril
llamando a la puerta. Esperando,
como yo y como tu, el momento
apropiado para empezar el cóctel.
Suelta, vuela la noche niña,
tan ingenua aún. Y el tiempo,
es de mármol ésta noche,
y de calcio y níquel frío,
y de gomas de zapato,
y de sacos de dormir.
Nuestro humilde reino,
nuestro templo azteca y sus secretos.
Nuestra ciega hora que ha llegado,
y en la que te entrego el día.
Nuestra morada y nosotros,
celebrando lo que merecemos.
Tengo tu piel, ahora, la tengo.
Tu mirada, ahora la siento, aquí.
Aquí en estas soledades.
Donde no hay mejor milagro
que este escondite,
que es de olor de brillo tenue.
Es de suaves cambios en el aire.
Ésta cueva de fronteras moldeadas
poco a poco; casi nada.
Donde no hay bruma indeseada,
ni brillo que moleste.
Aquí me tienes, nos tenemos.
La maravilla de sentir el abril
llamando a la puerta. Esperando,
como yo y como tu, el momento
apropiado para empezar el cóctel.
Suelta, vuela la noche niña,
tan ingenua aún. Y el tiempo,
es de mármol ésta noche,
y de calcio y níquel frío,
y de gomas de zapato,
y de sacos de dormir.
Nuestro humilde reino,
nuestro templo azteca y sus secretos.
Nuestra ciega hora que ha llegado,
y en la que te entrego el día.
Nuestra morada y nosotros,
celebrando lo que merecemos.