Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Miraron todos,
miraron tantos,
mire yo…
y ahora no encuentro el modo
de olvidarte,
tengo una opera en mi cabeza
asistida por un coro magnifico
que canta,
y un violinista solitario
vestido de negro y sin rostro
que está parado
en la crista más alta de tu recuerdo.
Como sierras en su máximo frenesí
las notas del violín
estallan en mis oídos,
y la música no existe
y el coro canta,
y canta
para ti,
las cuerdas son cinceles
forjadas para partir la roca.
Cada nota es un gota,
cada nota una derrota,
soy menos que una roca,
y aplastado por la noche
con mi traje de alabastro
intento resistir la opera.
Cantan tantos
Cantan todos,
violín afilado y sin rostro,
la opera…
es por ti,
y todos cantan para mí.
…
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