Alejandro jaramago
Poeta recién llegado
Te dejo mis palabras marchitas de esperanza
mis manos, mis caricias borrachas de tu piel
te dejo mis canciones, mis versos y mi alma
atadas a tus sueños en cada amanecer.
Te dejo un sol radiante que caliente tu pecho
el cielo, las estrellas, el viento y la mar
te dejo mis abrazos, mis besos y mi cuerpo
para que estén contigo en cada despertar.
Te dejo mis momentos mis días y mis noches
las horas, los minutos toda la eternidad
te dejo mis te quiero sin un solo reproche
como libros sagrados plagados de verdad.
Te dejo lo que soy, así como era tuyo
mis músculos, mis huesos, mi humilde corazón
te dejo esta mirada llena de sentimiento
mis lágrimas cansadas de suplicarte amor.
Te dejo mi silencio, la lluvia, la tormenta
mi vida, mi muerte y todo lo demás
te dejo estas palabras, serán mi única ofrenda
cuando busques mis manos y no me encuentres mas.
mis manos, mis caricias borrachas de tu piel
te dejo mis canciones, mis versos y mi alma
atadas a tus sueños en cada amanecer.
Te dejo un sol radiante que caliente tu pecho
el cielo, las estrellas, el viento y la mar
te dejo mis abrazos, mis besos y mi cuerpo
para que estén contigo en cada despertar.
Te dejo mis momentos mis días y mis noches
las horas, los minutos toda la eternidad
te dejo mis te quiero sin un solo reproche
como libros sagrados plagados de verdad.
Te dejo lo que soy, así como era tuyo
mis músculos, mis huesos, mi humilde corazón
te dejo esta mirada llena de sentimiento
mis lágrimas cansadas de suplicarte amor.
Te dejo mi silencio, la lluvia, la tormenta
mi vida, mi muerte y todo lo demás
te dejo estas palabras, serán mi única ofrenda
cuando busques mis manos y no me encuentres mas.