Thriller.

Nommo

Poeta veterano en el portal
Ella es mi ejercicio de música.
Mi gran pasión.
Mi lenguaje no verbal. Mi mímica.
Con expresión motora.


Y el lenguaje musical, que exige una apertura de oído, para volar, junto a Dumbo.


Es la dibujante de Timón y Pumba.
De Mufasa y Simba. Ya sabéis, de Disney.
Y la quiero mucho. A veces, nos besamos bajo un puente.
Mendigamos limosna. Nos guarecemos en una cabina de teléfonos. De las antiguas.


Faraónicas.


Desaparecemos, pegando el oído al auricular, como hacía el agente Smith, en Mátrix.
Desaparecemos y nos convertimos en código. Cifras y letras.
Programas informáticos. Y nos materializamos, entonces, en la Meca del Cine,
o Hollywood. Pero nos persigue Michael Jackson con sus muertos vivientes, en Thriller.




Oh, Thriller. Y le digo a mi amor: Michael Jackson es inimitable.
 
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Absorbentes y bien logradas letras que invitan a reflexiòn.

Dirìa que un cenotafio medianamente escondido y desdibujado en las glàndulas sudorìparas de una sinfonìa medieval. Semejante a una moderna novela de la gata Cristina.

Un canto lanzado a la era mezozoica en la confluencia mesopotàmica, para dejar atràs los quejidos del matadero y olvidarse del desencajado rostro del matancero mientras con sable de acero inoxidable cubierto de turquesas falsificadas, baila un vallenato, envuelto en coronas de flores hawaianas.

Como un ilusorio y càndido investigador de 5-0 que choca sus abriles en Manhatann contra las nieves de la gente de color que al fin de cuentas resulta en blanco y negro con envidiable precisiòn a encestar los autos compactos en una misma coladera ayudado por palos de golf de importaciòn, empacados en una pequeña caja de galletas para acompañar el tè.

Làmparas equivalentes a estalactitas, que dibujan el ancestral sonido del futuro en diapasones confeccionados con agujas de puerco espìn revolucionario, que canta una a una las estrofas del misterio, envuelto en traje camuflado de campaña.

Saludos y aplausos para tu creatividad.
 
Gracias. Me inspiré en el tabaco. O sea, el tabaco, como musa. Dentro de mi mente.


tabaco-organico.jpg



El tabaco es una planta sagrada americana, que triunfa.
Porque nos da mucha alegría, llegar a ser un vicio, para el otro.
 
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