TIBIAS JARCIAS
Todo el céfiro mayúsculo
tendido en el crepúsculo del verano
emergiendo de todas las distancias
de todos los sueños
de todo los rostros.
Hemos vuelto a este puerto
donde se anudan las tibias jarcias
y el trino de la mariposa
es una historia llena de labios dulces,
donde el sol impoluto
es un muslo de fuego
que no quiere morir…
donde el mar no sería bello
si tus ojos no le miraran.
EBAN