Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
No puedo pretender que tú me quieras
como si fuera un cuento de hadas
y el sapo enamorara a la princesa,
mi presupuesto en el amor
no da ni para un beso de tu sombra,
firmo cartas que nunca salen de mi buzón
y temo morirme sin besar tu boca.
Bajo mi cama habitan monstruos que no duermen
y las luces siempre apagan a las seis,
esta luna puede que hoy mismo me queme
si yo intento acercarme a tu querer.
Voy directo a bancarrota sin besarte,
hasta la cárcel sin fianza por pensar en ti,
ya no impongo mi ley, soy un cobarde
asustado de no verte sonreír.
Dibujo entre las estrellas, constelaciones con tu pelo
y en mi garganta pongo al fin tu voz
para que de mí salga algo bello,
me persigno y mi dedo concluye en tu barbilla,
doblo mis rodillas y te beso solos en un rincón.
Ahora que me besas ya no ocupo más fortunas,
junto a tus brazos hoy millonario soy,
guárdate este ticket a la luna
que quiero que tu fuego incendie hoy
el triste teatro que fue miniatura
y se convierte en gigante con tu amor.
En hora buena decides hacerme compañía
extrañaba entre mi almohada tu calor,
mi domicilio cambia siempre
¡qué ironía!, resulta que estás conmigo
y no te dejo de soñar amor.
como si fuera un cuento de hadas
y el sapo enamorara a la princesa,
mi presupuesto en el amor
no da ni para un beso de tu sombra,
firmo cartas que nunca salen de mi buzón
y temo morirme sin besar tu boca.
Bajo mi cama habitan monstruos que no duermen
y las luces siempre apagan a las seis,
esta luna puede que hoy mismo me queme
si yo intento acercarme a tu querer.
Voy directo a bancarrota sin besarte,
hasta la cárcel sin fianza por pensar en ti,
ya no impongo mi ley, soy un cobarde
asustado de no verte sonreír.
Dibujo entre las estrellas, constelaciones con tu pelo
y en mi garganta pongo al fin tu voz
para que de mí salga algo bello,
me persigno y mi dedo concluye en tu barbilla,
doblo mis rodillas y te beso solos en un rincón.
Ahora que me besas ya no ocupo más fortunas,
junto a tus brazos hoy millonario soy,
guárdate este ticket a la luna
que quiero que tu fuego incendie hoy
el triste teatro que fue miniatura
y se convierte en gigante con tu amor.
En hora buena decides hacerme compañía
extrañaba entre mi almohada tu calor,
mi domicilio cambia siempre
¡qué ironía!, resulta que estás conmigo
y no te dejo de soñar amor.