NiñoNube
Poeta asiduo al portal
Aquí estoy.
Dejando que el tiempo pase.
Éste tiempo que parece estropeado.
Lento cómo tortuga, si no estás.
Y veloz cómo un rayo, si estoy contigo.
No puedo tocarte.
No puedo olerte.
No puedo verte.
No puedo saborear tu azúcar y tu sal.
Te pienso y trato de imaginarte con mis sentidos.
Invento un recuerdo con tu aroma.
Otro con el sabor de tu cuerpo.
Invento tu piel.
Tu voz no necesito inventarla.
Esa ya la conozco.
Y ya aprendí a amarla.
Rememoro la imagen que me regalaste.
Lo mezclo todo y te siento dentro de mí.
No necesito buscarte en mi memoria.
Simplemente estás ahí.
Pensamiento constante.
Tan vital, como lo es respirar.
¡Qué inmensidad los días de espera!
Relojes de arena, como desiertos sin final.
He hecho de mi tiempo, nuestro tiempo.
Y así transcurren los días.
Entre ausencias, letras y pandemias.
Uno tras otro y vuelta a empezar.
Pensándote.
Adicto sin remedio, ni cura, a tu forma de sentir.
A tu encantadora magia.
Esperando estar a tu lado.
Deseándote.
Abrazado a este amor infinito,
que siento por ti...
Dejando que el tiempo pase.
Éste tiempo que parece estropeado.
Lento cómo tortuga, si no estás.
Y veloz cómo un rayo, si estoy contigo.
No puedo tocarte.
No puedo olerte.
No puedo verte.
No puedo saborear tu azúcar y tu sal.
Te pienso y trato de imaginarte con mis sentidos.
Invento un recuerdo con tu aroma.
Otro con el sabor de tu cuerpo.
Invento tu piel.
Tu voz no necesito inventarla.
Esa ya la conozco.
Y ya aprendí a amarla.
Rememoro la imagen que me regalaste.
Lo mezclo todo y te siento dentro de mí.
No necesito buscarte en mi memoria.
Simplemente estás ahí.
Pensamiento constante.
Tan vital, como lo es respirar.
¡Qué inmensidad los días de espera!
Relojes de arena, como desiertos sin final.
He hecho de mi tiempo, nuestro tiempo.
Y así transcurren los días.
Entre ausencias, letras y pandemias.
Uno tras otro y vuelta a empezar.
Pensándote.
Adicto sin remedio, ni cura, a tu forma de sentir.
A tu encantadora magia.
Esperando estar a tu lado.
Deseándote.
Abrazado a este amor infinito,
que siento por ti...