Meylin Cubilla
Poeta recién llegado
Tiempo felices eran aquellos
que contemplábamos nuestros sentimientos.
Tiempos felices eran aquellos que sin poder
medir el tiempo contemplábamos cada momento.
Pero después llego lo inesperado,
un adiós inmenso, que nos tomo:
sin medidas, sin reglas.
Un adiós que el mismo adiós no supo que decir.
Oh! mi dulce petunia te extraño tanto y no se qué puedo hacer si ti!
te has robados al igual que el viento,
todo mi anhelo, mis sueños y pensamientos.
Solo me colma recordar todo lo bello que algún día fue.
que contemplábamos nuestros sentimientos.
Tiempos felices eran aquellos que sin poder
medir el tiempo contemplábamos cada momento.
Pero después llego lo inesperado,
un adiós inmenso, que nos tomo:
sin medidas, sin reglas.
Un adiós que el mismo adiós no supo que decir.
Oh! mi dulce petunia te extraño tanto y no se qué puedo hacer si ti!
te has robados al igual que el viento,
todo mi anhelo, mis sueños y pensamientos.
Solo me colma recordar todo lo bello que algún día fue.