José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aquella noche
de horarios enjaulados
te busqué donde la memoria
se nutre de gloria,
bajo cielos que ya no escuchan.
En los límites, donde yace dormida
la leve presencia de la luz,
entre suspiros de antaño
en sus muros de verde musgo.
En las ausencias, dobladas,
entre dedos de virtudes ociosas,
donde la luz no llega,
el abismo de un sueño se detiene
saciado por inertes vestidos de noche
llenos de suspiros
en alcoba de breve sueño.
Te busqué en lo que falta,
donde mora la distancia,
y se respira el hedor de la carne
en cálida tierra virgen.
En la grandeza de la voz recurrente
que busca las primaveras,
en arrecifes llenos de anhelos
donde los latidos de las golondrinas
se nutren de corazones pesados.
En la aurora desguarnecida de ancla,
en la ola que perdió su espejo
entre luces rosáceas.
En el canto que abraza al viento
atravesando el humo de la niebla
que moja donde nace el deseo
y encuentra el polvo
en un nido de invierno:
catarata seca, astilla sin fuego.
©José Valverde Yuste
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