Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un día te fuiste por caminos que nadie entiende,
fue ese día de soledad aplastante en el que te dolía
la memoria y ascendiste mezclándote con voces del
poniente.
Desde abajo, entre legiones de olas suaves, viste faunos
vehementes.
Faunos ante tu presencia de hada oblicua se contorsionan
y retroceden con espanto.
Desde abajo, bailoteaste en los terrores del abismo,
exiguo escenario adonde caíste desvalida.
Esos trastornos de tus emociones y otros episodios
minaron nuestro amor, Tobara, mujer de sonrisa
ajena, amante de mirada nostálgica...
Nuestro amor, Tobara amante, presintió su labor final
al tirarte debajo del cordón de la vereda y al rodar debajo,
pacificamente...
fue ese día de soledad aplastante en el que te dolía
la memoria y ascendiste mezclándote con voces del
poniente.
Desde abajo, entre legiones de olas suaves, viste faunos
vehementes.
Faunos ante tu presencia de hada oblicua se contorsionan
y retroceden con espanto.
Desde abajo, bailoteaste en los terrores del abismo,
exiguo escenario adonde caíste desvalida.
Esos trastornos de tus emociones y otros episodios
minaron nuestro amor, Tobara, mujer de sonrisa
ajena, amante de mirada nostálgica...
Nuestro amor, Tobara amante, presintió su labor final
al tirarte debajo del cordón de la vereda y al rodar debajo,
pacificamente...