Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
TODO LO QUE AÚN PUDIERA DARTE
Un sifón de cerveza que al caer destroza los relojes.
Un color que se pierde tras el humor de quien espera pesaroso
en la puerta de un sanatorio un domingo a las dos de la tarde.
Un andariego que cabizbajo trajina y sucumbe y nadie llega a su naufragio.
Un pan que se derrite en la modorra de un mediodía vago y sin prisas
en un viejo ventanal de madera
de un barrio pobre de fronteras.
Un verano que sólo se apacigua con dos gotas de invierno.
Un gélido agosto ventisquero.
Un amor que no será ya sino la melodía de un verso inadvertido.
Todo lo que aún pudiera darte
o tal vez nada más
sólo un poco de vacío.
Un sifón de cerveza que al caer destroza los relojes.
Un color que se pierde tras el humor de quien espera pesaroso
en la puerta de un sanatorio un domingo a las dos de la tarde.
Un andariego que cabizbajo trajina y sucumbe y nadie llega a su naufragio.
Un pan que se derrite en la modorra de un mediodía vago y sin prisas
en un viejo ventanal de madera
de un barrio pobre de fronteras.
Un verano que sólo se apacigua con dos gotas de invierno.
Un gélido agosto ventisquero.
Un amor que no será ya sino la melodía de un verso inadvertido.
Todo lo que aún pudiera darte
o tal vez nada más
sólo un poco de vacío.
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