lucianoquilmes
Poeta asiduo al portal
Pasaba entre polvo y arena.
El , pasaba,
¿Y que debía hacer?
Nunca estuvo allí para mi mano.
Había visto en sus ojos un nuevo cosmos,
la esencia misma de las cosas,
una luz de las que no existen
tan bella , ¿sabes?
resplandeció para alumbrar días.
Lo bese sin remordimientos,
habían corales y pequeños peces
rondándonos
y una vez el fue todo lo que quise.
Allí donde la hondura se hace misterio
descanso mi amor sobre el vidrio con su nombre
Y los pájaros se dieron a volar.
No tuve más que polvo y mar en las manos
¿Que debía hacer?
Lleve aquel gusto amargo sobre mi piel
junto a los ángeles de mis sueños.
Tan profundo hirió,
nunca volvió a ser igual
No hubo más cosas por venir
Y los recuerdos tomaron mi casa de zafiros,
todos los océanos que nunca navegamos.
El , pasaba,
¿Y que debía hacer?
Nunca estuvo allí para mi mano.
Había visto en sus ojos un nuevo cosmos,
la esencia misma de las cosas,
una luz de las que no existen
tan bella , ¿sabes?
resplandeció para alumbrar días.
Lo bese sin remordimientos,
habían corales y pequeños peces
rondándonos
y una vez el fue todo lo que quise.
Allí donde la hondura se hace misterio
descanso mi amor sobre el vidrio con su nombre
Y los pájaros se dieron a volar.
No tuve más que polvo y mar en las manos
¿Que debía hacer?
Lleve aquel gusto amargo sobre mi piel
junto a los ángeles de mis sueños.
Tan profundo hirió,
nunca volvió a ser igual
No hubo más cosas por venir
Y los recuerdos tomaron mi casa de zafiros,
todos los océanos que nunca navegamos.