laTondocua
Poeta recién llegado
Me gustaría que no vieras la almohada,
que me despertaras en la madrugada,
seduciéndome con tus labios,
ese contacto de tus dedos con la piel,
donde las dunas de mi cuerpo,
se mezclen con tus andares extranjeras.
Me gustaría que me leyeras,
el pensamiento,
la emoción,
mi descontento,
Que evitaras el nudo de mi garganta,
para que no saltarán mas las serpientes.
Que me vieras sin rostro,
en una obscuridad que despliegue el misterio.
No añoro la promesa de las estrellas,
ni la familia ficticia que se planea inocentemente,
extraño la aventura de tus pensamientos,
el deleite de tu mirada, no importando
si estas como guardián a mi lado todo un día,
aún te añoro.
Todo no se puede,
me queda el imaginarte,
para volverte real,
me queda sentarme,
para observarte,
me queda el estar,
aunque mañana,
se me olvide.
que me despertaras en la madrugada,
seduciéndome con tus labios,
ese contacto de tus dedos con la piel,
donde las dunas de mi cuerpo,
se mezclen con tus andares extranjeras.
Me gustaría que me leyeras,
el pensamiento,
la emoción,
mi descontento,
Que evitaras el nudo de mi garganta,
para que no saltarán mas las serpientes.
Que me vieras sin rostro,
en una obscuridad que despliegue el misterio.
No añoro la promesa de las estrellas,
ni la familia ficticia que se planea inocentemente,
extraño la aventura de tus pensamientos,
el deleite de tu mirada, no importando
si estas como guardián a mi lado todo un día,
aún te añoro.
Todo no se puede,
me queda el imaginarte,
para volverte real,
me queda sentarme,
para observarte,
me queda el estar,
aunque mañana,
se me olvide.