Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ganados los dos por el licor,
¡tú, que me hablas y hablas...!
-en principio, al medio y al margen,
de mi utópica borrasca.-
Yo, que te respondo: “Bien.”
-cuando con irte, amenazas.-
Dios, -que sabe que te amo-
yéndote ya, me rescata.
Tú: “¡Quédate mi amor,
con tus versos y tu karma!”
-me gritas, y agregas- “¡Me voy!
¡Me harté de tu infancia!”
Yo, que te imploro: “¡Regresa!
Regresa, inspiración de mi alma;
cuando lirismo y desencanto...
¡Me estén matando al alba!”
...
¡tú, que me hablas y hablas...!
-en principio, al medio y al margen,
de mi utópica borrasca.-
Yo, que te respondo: “Bien.”
-cuando con irte, amenazas.-
Dios, -que sabe que te amo-
yéndote ya, me rescata.
Tú: “¡Quédate mi amor,
con tus versos y tu karma!”
-me gritas, y agregas- “¡Me voy!
¡Me harté de tu infancia!”
Yo, que te imploro: “¡Regresa!
Regresa, inspiración de mi alma;
cuando lirismo y desencanto...
¡Me estén matando al alba!”
...