Todo...

Elisalle

Poetisa
Era de verdad
Tibio
Blando
Seguro
Cobijo
Ganas de llorar
De decir palabras desconocidas
De no salir de allí
De pensar que el mundo quedaba lejos
Que la gente era sólo de afuera
Que la existencia era sólo un abstracto
Que esconderse en esa oscuridad
era dejar de vivir la realidad
Que todo terminaba
Que debía terminarse
Que nada tenía más sentido
Que su ropa
Su olor
Su fuerza
Sus latidos tintineos de viento
Su voz tempestad de luz
Que ¿en dónde estuvo antes?
¡Qué tiempo perdido!
La perfecta eternidad estaba allí
En su abrazo...

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(Elisalle) María Margarita Pérez Vallejos
Atemporal


Todos los Derechos Reservados
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio
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Pobre mía.
Te comprendo, hermana.
Suspiramos por un Amor desconocido.
Para finalmente, volver a nosotros mismos, con las manos vacías.
Al otro barrio no podemos llevarnos riquezas materiales.
Pero es un tránsito divino, la frontera del espíritu, que perfora la pantalla de la Muerte.
 
Era de verdad
Tibio
Blando
Seguro
Cobijo
Ganas de llorar
De decir palabras desconocidas
De no salir de allí
De pensar que el mundo quedaba lejos
Que la gente era sólo de afuera
Que la existencia era sólo un abstracto
Que esconderse en esa oscuridad
era dejar de vivir la realidad
Que todo terminaba
Que debía terminarse
Que nada tenía más sentido
Que su ropa
Su olor
Su fuerza
Sus latidos tintineos de viento
Su voz tempestad de luz
Que ¿en dónde estuvo antes?
¡Qué tiempo perdido!
La perfecta eternidad estaba allí
En su abrazo...

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(Elisalle) María Margarita Pérez Vallejos
Atemporal


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"
La perfecta eternidad estaba allí En su abrazo..."
Cuando amamos, el ser amado nos resulta el agua, el aire, la vida misma.
Bello y armonioso poema.
 
Era de verdad
Tibio
Blando
Seguro
Cobijo
Ganas de llorar
De decir palabras desconocidas
De no salir de allí
De pensar que el mundo quedaba lejos
Que la gente era sólo de afuera
Que la existencia era sólo un abstracto
Que esconderse en esa oscuridad
era dejar de vivir la realidad
Que todo terminaba
Que debía terminarse
Que nada tenía más sentido
Que su ropa
Su olor
Su fuerza
Sus latidos tintineos de viento
Su voz tempestad de luz
Que ¿en dónde estuvo antes?
¡Qué tiempo perdido!
La perfecta eternidad estaba allí
En su abrazo...

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(Elisalle) María Margarita Pérez Vallejos
Atemporal


Todos los Derechos Reservados
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio
Inscripción 204.688

Muy bello poema de amor y vida, puro sentimiento hecho palabras, sus dos versos finales son de traca, bellísimos sin duda. Abrazote maño vuela amiga María Margarita. Paco.
 
Pobre mía.
Te comprendo, hermana.
Suspiramos por un Amor desconocido.
Para finalmente, volver a nosotros mismos, con las manos vacías.
Al otro barrio no podemos llevarnos riquezas materiales.
Pero es un tránsito divino, la frontera del espíritu, que perfora la pantalla de la Muerte.
Ay amigo. No es tan literal, pero bonito.
Son algunos de mis poemarios.
No sufras, por favor. Eso no tiene sentido.
Lo bonito es vivir y recordarlo así.
Muchas gracias por leer Nommo.
 
Un abrazo tan cálido que es inolvidable. Cálido... asi es tu poema, para sentirlo definitivamente. Gracias por compartir esta belleza. Un abrazo de orilla a orilla
Un abrazo después de tantas batallas ganadas y otras perdidas,
es el descanso que necesitas para volver a empezar.
Un abrazo que atrapa el alma.
Feliz domingo marea nueva. Muchas gracias
 
Instante que vibra luminoso entre tus versos querida amiga...
Un gusto leerte...te abazo con todo mi cariño...
Nancy
De instantes se va haciendo la vida querida Darkness y es bueno tenerlo claro.
No es un eterna fiesta ni tampoco un mar de sollozos.
Yo vuelvo a agradecer la deferencia que tienes con todos y me incluyes a mí.
Te abrazo con cariño. El de siempre, amiga. Feliz semana.
 
Enhorabuena por belleza colmada de lo sencillo te acompaño con mi huella que se te adelantó por veinte minutos, es muy bueno que des fé y hecho que para escribir es necesario disfrutar y sentir en caso contrario sólo parece sangre ausente . Recuerdos elisalle .

El signo de la estepa
Nota: Principio inspirado tras lectura del canto de Miguel de Unamuno y Jugo: Acuéstame madre


imagen de La Patagonia Chile, imagen de internet



Alba mía,
fugaz de abisales miradas,
llévame a mi lecho
que no me tengo más en pie.
Cayeron mis suspiros de miel,
Orando me acaricien
palabras de ayer,
ven mocita a mi vera,
ven te quiero ver.
llorando no lloro
mi cantar aquel.
Visten amapolas destellos de piel,
dispara para no volver,
plural celeste aflicción,
alba mía escanciamé
no quiero tu padecer,
sonríe a mi flor esquiva
un rayo tornasol,
ten mirada pura,
en esta espina radia nuestro tesón.
Hueso hondo, fúlgido nacido
de la adoración,
como niño lloro la ternura
agarrada en corazón.
Martillo quiso ser mi hoz,
segando a golpe de viento
mi labrada voz.
Victorias acompasadas frunce mi Sol,
el rito mío cantará,
por la nieve de los álamos,
al olvido de barbas de mi chopo forjador,
herrero de mi sinfonía.
Verá parir la luna,
en hojas de olmo con forma de corazón.
El signo de mi tierra,
el amor de mi azada
a su soterraña entraña.
Vientos del norte me llevan
a lomos del Aquilón,
Hijo del relámpago,
que una vez amó
y tierra tomó.
Signo de los tiempos,
solo, solo ardió por derredor,
alma invicta, invencible
su espada deslumbró.
Lobo aventado en bosque clamó
la tierra devora lo que es de ella.
Yo clavaré rival
a serena esfinge,
que mustia mi carne florecerá,
espero que esperaré
el tiempo me seguirá
mi rastro percibirá.
Hoy como ayer
solo mis dioses me aguardan,
en esta estampa abatida
de mi soledad voluntaria,
necesito el sonido de mi noche
por escarchas azules febriles
cantar de flores recuerda
el llanto de la piedra,
a la ruptura de compuerta
estaba yo desafiando mi destino,
hilanderas tres,
no me tapan mi hocico,
trémulo, voraz,
quise estrofas
tuve una unidad,
mis principios numerados
los dejé ayer sembrados,
vine para seguir mi oración
no rompas quimera
mi sagrado nueve,
vendré a traerte que mi ser
lo forma el tres.
Si te veo,
no te escaparás de mi tundra,
ya te he soñado y contigo hablo
de espíritu en yacija
recipiente que mi conciencia
suenas,
me despido para regresar
a mis cantos olvidados,
sin musaraña dicto
que yo existo

final surreal.

El castellano, si me quedó extenso no es mi culpa está sin podar.

Gracias por tu calidosa entrega Margarita. Hablamos .
 
Enhorabuena por belleza colmada de lo sencillo te acompaño con mi huella que se te adelantó por veinte minutos, es muy bueno que des fé y hecho que para escribir es necesario disfrutar y sentir en caso contrario sólo parece sangre ausente . Recuerdos elisalle .

El signo de la estepa
Nota: Principio inspirado tras lectura del canto de Miguel de Unamuno y Jugo: Acuéstame madre


imagen de La Patagonia Chile, imagen de internet



Alba mía,
fugaz de abisales miradas,
llévame a mi lecho
que no me tengo más en pie.
Cayeron mis suspiros de miel,
Orando me acaricien
palabras de ayer,
ven mocita a mi vera,
ven te quiero ver.
llorando no lloro
mi cantar aquel.
Visten amapolas destellos de piel,
dispara para no volver,
plural celeste aflicción,
alba mía escanciamé
no quiero tu padecer,
sonríe a mi flor esquiva
un rayo tornasol,
ten mirada pura,
en esta espina radia nuestro tesón.
Hueso hondo, fúlgido nacido
de la adoración,
como niño lloro la ternura
agarrada en corazón.
Martillo quiso ser mi hoz,
segando a golpe de viento
mi labrada voz.
Victorias acompasadas frunce mi Sol,
el rito mío cantará,
por la nieve de los álamos,
al olvido de barbas de mi chopo forjador,
herrero de mi sinfonía.
Verá parir la luna,
en hojas de olmo con forma de corazón.
El signo de mi tierra,
el amor de mi azada
a su soterraña entraña.
Vientos del norte me llevan
a lomos del Aquilón,
Hijo del relámpago,
que una vez amó
y tierra tomó.
Signo de los tiempos,
solo, solo ardió por derredor,
alma invicta, invencible
su espada deslumbró.
Lobo aventado en bosque clamó
la tierra devora lo que es de ella.
Yo clavaré rival
a serena esfinge,
que mustia mi carne florecerá,
espero que esperaré
el tiempo me seguirá
mi rastro percibirá.
Hoy como ayer
solo mis dioses me aguardan,
en esta estampa abatida
de mi soledad voluntaria,
necesito el sonido de mi noche
por escarchas azules febriles
cantar de flores recuerda
el llanto de la piedra,
a la ruptura de compuerta
estaba yo desafiando mi destino,
hilanderas tres,
no me tapan mi hocico,
trémulo, voraz,
quise estrofas
tuve una unidad,
mis principios numerados
los dejé ayer sembrados,
vine para seguir mi oración
no rompas quimera
mi sagrado nueve,
vendré a traerte que mi ser
lo forma el tres.
Si te veo,
no te escaparás de mi tundra,
ya te he soñado y contigo hablo
de espíritu en yacija
recipiente que mi conciencia
suenas,
me despido para regresar
a mis cantos olvidados,
sin musaraña dicto
que yo existo

final surreal.

El castellano, si me quedó extenso no es mi culpa está sin podar.

Gracias por tu calidosa entrega Margarita. Hablamos .
Gracias a ti.
 

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