Pinturicchio
Poeta recién llegado
Cuando se fue la palabra
y el horizonte no hizo más que mirar,
cuando regaba el chiflido
y hasta observaba los agostos
de pasos agigantados en forma de desintegración
y quemaban las manos donde siempre
el adiós era la más firme aguja
a los huesos de los amigos
y un ruido de motor aparecía de raudo
como si ya hubiese conocido todo el odio
en hipótesis,
yo existía
donde tú cantabas hacia mis miedos
pero el curso de ese viaje no servía de nada.
Como saber que todo aparecía
de una palabra en su forma mas unida,
para los que llegaban
con el frio debajo de los pies
como la nieve metida en una urna
entre reservas de especialidades mas sublimes.
Y sin necesitar mas de dos favores
hacia el viento ni mucho menos hacia las venas
abrirían en forma de risa todos los gozos
y también barbaridades
para que nos sintiéramos igual que en la tierra.
Como saber que yo mismo me iría
por ese andar de caminante
en sábanas y abrazos
en desayunos de promesas y la verdad clavada en la cruz.
Siempre hay nombres que olvidar
y heridas de bala, o alguna otra palabra en silencio
que nacía para festejar tu congoja
y redactar en la ventana las que serian esas canciones
de gozo y de comprender a inesperados astutos
en dominios llenos de preguntas de como quedaron.
Es extraño, pero no estoy solo
a veces me pierdo de narices hacia el estanque
de manos en la espalda, y llevo a una muchacha
a encontrarme bosques adentros con las voces
de este funesto humano.
y el horizonte no hizo más que mirar,
cuando regaba el chiflido
y hasta observaba los agostos
de pasos agigantados en forma de desintegración
y quemaban las manos donde siempre
el adiós era la más firme aguja
a los huesos de los amigos
y un ruido de motor aparecía de raudo
como si ya hubiese conocido todo el odio
en hipótesis,
yo existía
donde tú cantabas hacia mis miedos
pero el curso de ese viaje no servía de nada.
Como saber que todo aparecía
de una palabra en su forma mas unida,
para los que llegaban
con el frio debajo de los pies
como la nieve metida en una urna
entre reservas de especialidades mas sublimes.
Y sin necesitar mas de dos favores
hacia el viento ni mucho menos hacia las venas
abrirían en forma de risa todos los gozos
y también barbaridades
para que nos sintiéramos igual que en la tierra.
Como saber que yo mismo me iría
por ese andar de caminante
en sábanas y abrazos
en desayunos de promesas y la verdad clavada en la cruz.
Siempre hay nombres que olvidar
y heridas de bala, o alguna otra palabra en silencio
que nacía para festejar tu congoja
y redactar en la ventana las que serian esas canciones
de gozo y de comprender a inesperados astutos
en dominios llenos de preguntas de como quedaron.
Es extraño, pero no estoy solo
a veces me pierdo de narices hacia el estanque
de manos en la espalda, y llevo a una muchacha
a encontrarme bosques adentros con las voces
de este funesto humano.