floreciendo los pobladores,
ejendrado de un pudor obtuso,
lentamente en un cerco insinuoso
de llervas e hierbas del centeno,
poseyera las honradas en un conjunto,
de circulos y unidades complementarias,
con un nùmero indeterminado
de agonismos y enteras penas
probablemente las odiosas horas,
enjendrarìan conjuntos de dias y segundos,
complaciendo el arcoiris de colores y mirando,
un tònico de deseo irreparable.
ejendrado de un pudor obtuso,
lentamente en un cerco insinuoso
de llervas e hierbas del centeno,
poseyera las honradas en un conjunto,
de circulos y unidades complementarias,
con un nùmero indeterminado
de agonismos y enteras penas
probablemente las odiosas horas,
enjendrarìan conjuntos de dias y segundos,
complaciendo el arcoiris de colores y mirando,
un tònico de deseo irreparable.