Neida C. Mina
Poeta recién llegado
Sucedió sin saberlo
ocurrió sin darme cuenta
sin siquiera pensarlo
y fue tomando fuerza.
La nubes grises
avisan de la lluvia
los rayos y vientos
de la tormenta.
Pero inesperadamente
tú a mí llegaste,
de pronto te encontré
y atenta te miré,
sentí tú amor al mirarte.
Porque cuando te vi
tu sonrisa fue tímida,
como el primer rayo del Sol
cuando comienza el día
y aún así incomparable.
Pues me dije a mi misma
su semblante es radiante,
un torbellino de encantos
tan dulce y reconfortable.
En sus ojos tiene a la Luna
presa está, como mi corazón
latiendo al ritmo del suyo
tintineando en cada giro
de este torbellino de amor.
ocurrió sin darme cuenta
sin siquiera pensarlo
y fue tomando fuerza.
La nubes grises
avisan de la lluvia
los rayos y vientos
de la tormenta.
Pero inesperadamente
tú a mí llegaste,
de pronto te encontré
y atenta te miré,
sentí tú amor al mirarte.
Porque cuando te vi
tu sonrisa fue tímida,
como el primer rayo del Sol
cuando comienza el día
y aún así incomparable.
Pues me dije a mi misma
su semblante es radiante,
un torbellino de encantos
tan dulce y reconfortable.
En sus ojos tiene a la Luna
presa está, como mi corazón
latiendo al ritmo del suyo
tintineando en cada giro
de este torbellino de amor.