C
Caperucito
Invitado
Esperaba las gotas
para limpiar mis males,
me aventuré sin el paraguas
en medio de la calle y la tormenta.
Tras los rayos y truenos aconteció el diluvio,
pero no me sirvió.
Me dolía la lluvia como parte de mí,
como si la llorase desde dentro
y no tuviese poros de salida.
Mi piel impermeable
impedía salir el frío y congelaba
en vez de calentar.
Quise despellejarme rascándome con furia,
sentir el quemazón como un alivio
y arder desde las uñas al estómago
como una hoguera en blanco.
Y, después, tuve que escribir
porque dolía más.
para limpiar mis males,
me aventuré sin el paraguas
en medio de la calle y la tormenta.
Tras los rayos y truenos aconteció el diluvio,
pero no me sirvió.
Me dolía la lluvia como parte de mí,
como si la llorase desde dentro
y no tuviese poros de salida.
Mi piel impermeable
impedía salir el frío y congelaba
en vez de calentar.
Quise despellejarme rascándome con furia,
sentir el quemazón como un alivio
y arder desde las uñas al estómago
como una hoguera en blanco.
Y, después, tuve que escribir
porque dolía más.