Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
La tormenta de anoche fue muy fuerte para el corazón
el cual, lleno de golpes
pudo respirar un poco después de tanta impertinencia,
desidia y maldad.
Ese espectáculo de gente ausente
que no miró el auxilio de quien pedía a gritos sordos
una ayuda en la inmensidad de la noche...
esa tormenta fue mi vida.
El miedo, miedo de miedos para partir y denigrar
debido a la atadura y los constantes palos
que caían certeros en mi cuerpo como la lluvia
que ocultó la sangre, pero no limpió los moretones;
miedo tenía anoche.
Un espectacular rayo descendió furioso sobre los árboles,
tal vez era mi rabia triste de no poder hacer mucho,
y habiéndolo hecho todo,
solo dejarme hacer
era la única resistencia que me quedaba.
Truenos, la vibrante y retumbante partidura del rayo en el aire
comparada con mi dolor es,
pues todo miraron mi hoy adolorido
vengándose en sus pensamientos
del canalla
que hirió
este suspiro.
el cual, lleno de golpes
pudo respirar un poco después de tanta impertinencia,
desidia y maldad.
Ese espectáculo de gente ausente
que no miró el auxilio de quien pedía a gritos sordos
una ayuda en la inmensidad de la noche...
esa tormenta fue mi vida.
El miedo, miedo de miedos para partir y denigrar
debido a la atadura y los constantes palos
que caían certeros en mi cuerpo como la lluvia
que ocultó la sangre, pero no limpió los moretones;
miedo tenía anoche.
Un espectacular rayo descendió furioso sobre los árboles,
tal vez era mi rabia triste de no poder hacer mucho,
y habiéndolo hecho todo,
solo dejarme hacer
era la única resistencia que me quedaba.
Truenos, la vibrante y retumbante partidura del rayo en el aire
comparada con mi dolor es,
pues todo miraron mi hoy adolorido
vengándose en sus pensamientos
del canalla
que hirió
este suspiro.