JGomez
Poeta recién llegado
Negro amanecer del Sol muerto por promesas vencidas,
moribundo deja a los pobladores de un corazón marchito esperando por el Mesías,
sucio atardecer,el cual mata las ultimas ideas suicidas y alarga la tortura solitaria del caminante,
pobre hombre,abandonado y espectante de un espíritu podrido y compasivo.
Horas infinitas duermen en un reloj congelado por emociones falsas,
cadaver permanente en un cielo vivo,que no apunta a todos.
Miedo infinito,temblores sin fin son la única muestra de vida de él,
aquel eterno perdido...
Los demonios de concreto atormentan una mente domada hace siglos...
las órdenes agobian y doblegan...vencen la triste mínima revolución del aburrido cuervo.
Y esos ojos lejanos que dan un abrazo imaginado tan estrecho y falso...tan verdadero e imposible...
Esos ojos que no miran al sincero e impuro...que solo atienden a llamados y señales tan bellas como crueles.
La crueldad del resto hacia un mar de sufrimiento,
el entretenimiento sádico y el enzañamiento obvio hacia el apartado...
Una tortura que soporta olvidando la eternidad de la vida y el Cielo,del calor del azufre y las balas...
sólo soporta...los latigos escribas y toda piedra arrojada al pecador inocente...
La tortura durará para siempre en su mundo,en aquel en el que esté solo o en el que esté acompañado...
prisionero siempre será,del aburrimiento ajeno y las malas intenciones...
ya no hay religión,familia,amistad,amor o sentimiento alguno al cual recurrir...
solo a la increible e indolora libertad...
moribundo deja a los pobladores de un corazón marchito esperando por el Mesías,
sucio atardecer,el cual mata las ultimas ideas suicidas y alarga la tortura solitaria del caminante,
pobre hombre,abandonado y espectante de un espíritu podrido y compasivo.
Horas infinitas duermen en un reloj congelado por emociones falsas,
cadaver permanente en un cielo vivo,que no apunta a todos.
Miedo infinito,temblores sin fin son la única muestra de vida de él,
aquel eterno perdido...
Los demonios de concreto atormentan una mente domada hace siglos...
las órdenes agobian y doblegan...vencen la triste mínima revolución del aburrido cuervo.
Y esos ojos lejanos que dan un abrazo imaginado tan estrecho y falso...tan verdadero e imposible...
Esos ojos que no miran al sincero e impuro...que solo atienden a llamados y señales tan bellas como crueles.
La crueldad del resto hacia un mar de sufrimiento,
el entretenimiento sádico y el enzañamiento obvio hacia el apartado...
Una tortura que soporta olvidando la eternidad de la vida y el Cielo,del calor del azufre y las balas...
sólo soporta...los latigos escribas y toda piedra arrojada al pecador inocente...
La tortura durará para siempre en su mundo,en aquel en el que esté solo o en el que esté acompañado...
prisionero siempre será,del aburrimiento ajeno y las malas intenciones...
ya no hay religión,familia,amistad,amor o sentimiento alguno al cual recurrir...
solo a la increible e indolora libertad...