Cafla
Poeta recién llegado
Me fui a caminar tan lejos,
para desahogarme de malas noticias tácitas,
ahora dichas, fuerte y claro.
Me fui, no tan lejos ni tan cerca,
a meditar en el lado oscuro y turbio que poseo.
Me duró una tarde tu desamor, tu locura,
mi decepcionante sendero
que se hace tedioso, brumoso, y
cómo empiezan a desvanecer personas
aquellas que no se quién las coloca en mi camino,
para luego sacarlas abruptamente.
Siento una angustia cada día,
pero la costumbre y la soledad
la adoptan y le dan refugio,
se mimetizan haciéndolas un todo.
Eres el único que tiene el poder
de enojarme y atribularme,
pero estoy trabajando en ello, para que ya no lo tengas,
y para que nada de lo que digas o hagas,
desequilibre mi tambaleante biorritmo,
y esta inconstancia enfermiza que heredé desafortunadamente.
Me inundas de sentimientos negativos y
quimeras de quinciañeras.
Necesito seguir, sin congelarme, al recordar nuestro pasado,
ya que al mismo tiempo voy gastando presente y
desperdiciando el futuro.
Necesito seguir siendo lo que soy.
Los malos sueños se convierten
en aquellos sin recuerdos y
comienzo a sentirme culpable de muchas cosas,
sobre todo cuando desvalorizo todo
lo que estoy viviendo,
y me enojo de igual manera,
cuando los demás no me valoran
como supuestamente deberían.
para desahogarme de malas noticias tácitas,
ahora dichas, fuerte y claro.
Me fui, no tan lejos ni tan cerca,
a meditar en el lado oscuro y turbio que poseo.
Me duró una tarde tu desamor, tu locura,
mi decepcionante sendero
que se hace tedioso, brumoso, y
cómo empiezan a desvanecer personas
aquellas que no se quién las coloca en mi camino,
para luego sacarlas abruptamente.
Siento una angustia cada día,
pero la costumbre y la soledad
la adoptan y le dan refugio,
se mimetizan haciéndolas un todo.
Eres el único que tiene el poder
de enojarme y atribularme,
pero estoy trabajando en ello, para que ya no lo tengas,
y para que nada de lo que digas o hagas,
desequilibre mi tambaleante biorritmo,
y esta inconstancia enfermiza que heredé desafortunadamente.
Me inundas de sentimientos negativos y
quimeras de quinciañeras.
Necesito seguir, sin congelarme, al recordar nuestro pasado,
ya que al mismo tiempo voy gastando presente y
desperdiciando el futuro.
Necesito seguir siendo lo que soy.
Los malos sueños se convierten
en aquellos sin recuerdos y
comienzo a sentirme culpable de muchas cosas,
sobre todo cuando desvalorizo todo
lo que estoy viviendo,
y me enojo de igual manera,
cuando los demás no me valoran
como supuestamente deberían.