Trae sin saber que lleva,
van sus pasos anonadados
y la flauta canta el silencio.
Martirizados sus ojos brillan
de gotas rojizas replegadas
al contorno de su cuerpo desdeñado.
Triste, solitario sin el rey
canta el paramo su trágico dolor.
Agonizando, moribundo va
las aguas del mar sin el aire
que le ayuda a navegar.
Camina en las sendas del cielo
suspirando llena de perplejos
y sollozando sus lágrimas van
en las manos de los océanos a morir.
Mira sin cesar, sin saber lo que hay
y cuando el llanto de las nubes
rozan su manto de sacrilegios
al limbo de sufrimiento navega
para no llorar.
Piensa si vendra y sola permanece,
mira las estrellas, mira al contestar
a la tragica sombra funebre
de su eterna soledad.
Camina hacia el precipicio
y en sus latidos tartamudea
su lugubre corazon partido.
van sus pasos anonadados
y la flauta canta el silencio.
Martirizados sus ojos brillan
de gotas rojizas replegadas
al contorno de su cuerpo desdeñado.
Triste, solitario sin el rey
canta el paramo su trágico dolor.
Agonizando, moribundo va
las aguas del mar sin el aire
que le ayuda a navegar.
Camina en las sendas del cielo
suspirando llena de perplejos
y sollozando sus lágrimas van
en las manos de los océanos a morir.
Mira sin cesar, sin saber lo que hay
y cuando el llanto de las nubes
rozan su manto de sacrilegios
al limbo de sufrimiento navega
para no llorar.
Piensa si vendra y sola permanece,
mira las estrellas, mira al contestar
a la tragica sombra funebre
de su eterna soledad.
Camina hacia el precipicio
y en sus latidos tartamudea
su lugubre corazon partido.