Halloran
Poeta asiduo al portal
TRATADO DE TRISTEZA Nº7
Ahora mis manos vacías,
piel ausente.
Y mi costado que te grita
y tú no escuchas.
¡Qué frío el abrigo en esta noche
sin apenas sentido!
¿Y tú? Absurda también
tu cama,
tus sábanas,
tus mantas,
tu cuerpo ajeno y distante,
vacío,
que me grita y no lo escucho.
De fondo, la radio y las voces.
¿Y la tuya?
¿Qué palabras calla?
¿Qué besos duermen en ella?
Y la tenue luz que invade
el techo. Y yo en él, fijo.
¿Y tu silueta?
Cuando no estás,
no soy sino un suspiro
que vaga en la noche.
Sin rumbo,
porque no sabe dónde hallarte.
Y ahora, mis manos vacías,
piel ausente.
Y mi alma que se agita
y te grita.
¡Te grita!
Ahora mis manos vacías,
piel ausente.
Y mi costado que te grita
y tú no escuchas.
¡Qué frío el abrigo en esta noche
sin apenas sentido!
¿Y tú? Absurda también
tu cama,
tus sábanas,
tus mantas,
tu cuerpo ajeno y distante,
vacío,
que me grita y no lo escucho.
De fondo, la radio y las voces.
¿Y la tuya?
¿Qué palabras calla?
¿Qué besos duermen en ella?
Y la tenue luz que invade
el techo. Y yo en él, fijo.
¿Y tu silueta?
Cuando no estás,
no soy sino un suspiro
que vaga en la noche.
Sin rumbo,
porque no sabe dónde hallarte.
Y ahora, mis manos vacías,
piel ausente.
Y mi alma que se agita
y te grita.
¡Te grita!