ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin enigma no hay problema
y por lo tanto no hace falta
una solución no imaginada que no existe
El velero, la silueta y el mendigo
como saben se llevan por la vida
El uno tiene al viento
aunque a veces inconstante
que lo mueve
hacia lugares de un designio
casi ajeno
La otra cuenta con el brillo
de la luz disolutiva
impiadosa que fulmina
acabando en un instante los pesares
El mendigo de amor
carga con el peor de los destinos
en el limbo incierto y sin sorpresas
entre la resignación sin fin
y el minúsculo alumbrar
de una mínima esperanza
que no llega...
Mendigas y mendigos
los hay a los costados de caminos,
como yo he sido
alguna vez de amor en infortunio
Nunca jamás me prometí:
si es por sufrir
¡hay muchos otros desatinos!
y por lo tanto no hace falta
una solución no imaginada que no existe
El velero, la silueta y el mendigo
como saben se llevan por la vida
El uno tiene al viento
aunque a veces inconstante
que lo mueve
hacia lugares de un designio
casi ajeno
La otra cuenta con el brillo
de la luz disolutiva
impiadosa que fulmina
acabando en un instante los pesares
El mendigo de amor
carga con el peor de los destinos
en el limbo incierto y sin sorpresas
entre la resignación sin fin
y el minúsculo alumbrar
de una mínima esperanza
que no llega...
Mendigas y mendigos
los hay a los costados de caminos,
como yo he sido
alguna vez de amor en infortunio
Nunca jamás me prometí:
si es por sufrir
¡hay muchos otros desatinos!
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