Francisco Javier Espinoza
Poeta recién llegado
Quisiste alcanzar una estrella fugaz,
volando hasta el cielo te fuiste detrás,
más todo era inútil, no podías llegar,
y sola y muy triste te fuiste a llorar.
La noche, tu amiga, te quiso ayudar
y miles de estrellas hizo desfilar,
mas no eran tan bellas, tu estrella era ideal,
la luz que irradiaba era luz celestial.
La luna apenada por tu soledad
te dijo al oído con sinceridad:
tu estrella te miente, su luz no es veraz,
la luz que refleja es la luz que le das.
Después, sonreíste, te fuiste hacia el mar,
tu sed de cariño pensaste en saciar,
tan sólo tres gotas pudiste probar,
quedaste sedienta... ¡de nuevo a llorar!
volando hasta el cielo te fuiste detrás,
más todo era inútil, no podías llegar,
y sola y muy triste te fuiste a llorar.
La noche, tu amiga, te quiso ayudar
y miles de estrellas hizo desfilar,
mas no eran tan bellas, tu estrella era ideal,
la luz que irradiaba era luz celestial.
La luna apenada por tu soledad
te dijo al oído con sinceridad:
tu estrella te miente, su luz no es veraz,
la luz que refleja es la luz que le das.
Después, sonreíste, te fuiste hacia el mar,
tu sed de cariño pensaste en saciar,
tan sólo tres gotas pudiste probar,
quedaste sedienta... ¡de nuevo a llorar!